Vestimenta de los Sefardíes

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Vestimenta de los Sefardíes
Vestimenta de los Sefardíes

Actualmente, en el Museo Judío de Londres tiene en exhibición a través de videos, fotografías y entes de colección, varios objetos de inclinación Sefardí, entre los que se pueden encontrar: prendas de vestir muy poco comunes, pero a su vez muy hermosas que muestran el rico legado de las costumbres Judías Sefardíes.

Un gran número de estas vestimentas sefardíes han perdurado durante todo este tiempo, debido a que han sido vistos como artículos de mucha importancia y de gran valor, los cuales fueron usados ​​frecuentemente para Shabat (que sería el día de reposo) y para las otras conmemoraciones.

A pesar de que en la sala de exposiciones del Museo Judío de Londres no hay muchos casos perdurables de vestimentas antiguas usadas en las primeras sociedades, una gran medida considerable de ellas, en cualquiera de los casos, puede ser usada para descubrir acerca de estas a través de un examen cercano.

 

Traje Tradicional

Las pruebas que sobrevivieron acerca de la vestimenta sefardí se remonta a los época del Oriente Medio, a Irán y al Norte de África, demostrando que los vestidos convencionales siguieron una línea de buen gusto parecidas a distintas regiones.

La evidencia representativa y narrativa, apunta a los contrastes discretos en la manera de confeccionar los trajes por su forma y su color, igualando la vestimenta usada por aquellos judíos que escaparon en el siglo 15 del pais español, y además los habitantes de las naciones como Irak y Egipto.

Vestimenta de los Sefardíes
Vestimenta de los Sefardíes

Distinción  

Los judíos provenientes de España y Portugal, recientemente asentados se distaban con frecuencia de los grupos o comunidades cristianas o musulmanas, simplemente por su forma de vestir (calzado, vestidos, sombreros y atuendos).

Aunque no era muy distante las diferencias entre las vestimentas de uno el otro, existían desigualdad en muchos aspectos de esa época.

La principal distinción visible entre las dos culturas es el sombrero, ya que el judío usa un kavese (es como una corona convencional judía), ordinaria de este período.

En el caso del vestido, usan casi el mismo modelo de toga, sobre ellas se colocan mantos conocidas como Jubba, con una banda ancha en el medio del cuerpo conocido como un Entari.

 

Antes de la Guerra Mundial

Mucho antes de que comenzara la Primera Guerra Mundial, la gran mayoría de hombres y mujeres sefardíes utilizaban ciertas prendas de vestir habituales, como por ejemplo, los Entari, que eran los cinturones anchos que servían para mantener las túnicas juntas al cuerpo.

Tal como hemos comentado en párrafos anteriores, en el Museo Judío de Londres hay una muestra fehaciente de cuáles eran las vestimentas usadas por hombres sefardíes y mujeres desde finales del siglo XIX y mediados del siglo XX.

Dichas prendas estaban hechas con telas de alto calibre, como era la seda tejida, sujetadas con finos botones recubiertos con telas cuidadosamente cuidadas y cocidas por expertos de aquella época.

Estas vestimentas describen minuciosamente la cultura y costumbres de cientos de años, resguardadas por los judíos sefardíes a través de los años, llevándonos al pasado y dándonos a conocer la esencia religiosa.

La textura frágil y costosa de las telas usadas para la confección de dichos vestidos expresan la abundancia de aquellos individuos que las compraron y la utilizaron.

Como hemos hecho referencia, las túnicas eran usadas tanto los hombre como las mujeres, diferenciándolos principalmente por la forma de corte en el área del cuello.

Para las damas, se les permitía un pequeño escote el cual mostraba una camisa o vestido debajo de la túnica, en cuanto a los hombres su cuello era alto.

Las batas siempre debían estar en perfecto estado, dando pequeñas sugerencias de desgaste y correcciones poco cautelosas, las cuales demuestran que eran hechas con telas valiosas que generalmente se usaba para eventos únicos.

Haciendo una estrecha investigación por dentro de las prendas de vestir, se podía notar que fueron cosidas a mano, en lugar de que ser cosido en una máquina, aclarando además que estas piezas de ropa fueron hechas con un increíble respeto y a un excelente costo.

Increíblemente en esta época, aún existe aquel uniforme usado por Aslan Levy Orebi, éste fue pieza fundamental de la Comunidad Sefardí Judía ubicada El Cairo, adquiriendo para el año de 1913 el respetable título de Bey en manos del Sultán Abdul Hamid, (siendo pasado a llamar como: Aslan Bey Levy Orebi) por el trabajo realizado al Imperio Otomano.

Esta vestimenta junto a su espada fue prácticamente todo lo que pudo llevar con él cuando se vio obligado a abandonar Egipto a raíz de la crisis de Suez en 1956.

Este traje está hecho en su totalidad de una fina lana oscura, adornada  con piezas detalladas en oro y plata, tanto en las mangas como en el escote.

El antojo de Orebi y el de su familia de proteger este uniforme y su historia por todas las generaciones, recomienda que fue una prenda de increíble estima y una imagen de estatus dentro de la región más extensa de El Cairo.

Vestimenta de los Sefardíes
Vestimenta de los Sefardíes

En Nuestros Tiempos

Durante el siglo XX, la Escuela de Laura Kadoorie en Bagdad, enseñó a mujeres jóvenes de bajos recursos y huérfanas las habilidades para confeccionar, tejer y bordar estos tejidos ricos y finas texturas de brocado, siguiendo las costumbres y tradiciones del corazón sefardí.

Dichas destrezas eran para vivir como un aspecto importante de la fructífera industria de la confección en Irak en ese momento, y adicionalmente garantizó la salvaguarda de tales capacidades para el grupo de personas sefardíes iraquíes.

El Museo Judío posee algunas de las cosas que se hicieron en esta escuela, incluyendo un bello gorro infantil que servía como un ejemplo de ropa, en el cual las estudiantes practicaban sus habilidades para cortar, coser y tejer.

Desde el principio de los tiempos hasta ahora, para pertenecer y vestirse como judío sefardí debe cumplir muchos requisitos, como por ejemplo, el estado de ánimo, conocerse a sí mismo y mantenerse dentro de los rituales religiosos.

La vestimenta sefardí ha sido guardada y protegida como algo valioso, así que todos los que pretenden agruparse a este estilo de vida deben comprometerse consigo mismo a llevar una vida de tranquilidad y paz.