Idioma otomí

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Idioma otomí
Idioma otomí

Las distintas lenguas otomíes forman parte de la familia lingüística otomangueana, la cual es una de las familias más antiguas y numerosas de Mesoamérica. Se dice que los otomíes se relacionan genéticamente con todos los hablantes de esta familia idiomática.

De la lengua otomí proviene el idioma mazahua, hablada por los indígenas con quienes comparten territorio actualmente en el país.

Esta afirmación se basa en parte a la significativa cantidad de cognados entre ambas lenguas, sobre todo en palabras que se refieren  a la agricultura.

El idioma otomí se fragmentó hace siglos en varios dialectos hablados por distintos grupos de la misma etnia.

Variedades del otomí:

Idioma otomí
Idioma otomí

Algunos señalan que hay entre 4 y 9 dialectos distintos del otomí. Tanta es la diferencia entre un dialecto y otro que los miembros de la etnia se llaman así mismos de manera diferente dependiendo de la región que habiten.

  • Los habitantes del Valle de Toluca se llaman así mismos Ñätho.
  • Los que viven en el Valle Mezquital se denominan Ñhäñhu
  • Los residentes de la Sierra de Puebla son Ñ’yühü

La lengua escrita ha contribuido a prevenir que el idioma otomí desaparezca por completo. Es notable sin embargo que a pesar de todo, el idioma se haya perdido con el correr del tiempo, hoy en día menos de la mitad de los otomíes dicen hablar su lengua.

Esto es porque la educación bilingüe no se imparte de manera adecuada en los centros educativos, y el lenguaje no se les enseña a los adultos.

Gramática otomí:

La influencia del español  se nota en la escritura y fonética del otomí. Pero las reglas gramaticales son un poco diferentes, por ejemplo; en lugar de hablar de “mi casa” o “mi caballo”, se sustituye por “la mía casa” o “el mío caballo”.

Idioma otomí
Idioma otomí

El verbo ser o estar no se suele utilizar, sobreentendiéndose según el contexto. Por otro lado, los artículos “el, los” poseen la distinción singular-plural, mientras que el sustantivo no la tiene.

En el caso de los números, solo existen del 1 al 10. Los números a partir del 11 se dicen igual que en español. Del mismo modo, el 11 puede ser dicho como “once” o como diez más uno.

Otra particularidad del idioma otomí es que no existe el género como tal para la mayoría de los sustantivos, salvo los más específicos como mamá, papá, hombre o mujer.

Disminución de hablantes:

Los hablantes del  idioma otomí han ido desapareciendo paulatinamente en los últimos tiempos, a pesar de que su población sigue creciendo. El mestizaje y la falta de educación bilingüe en la mayoría de las escuelas son la principal causa de este problema.

En el año 1995 se registraron alrededor de 280.000 hablantes mayores de 5 años, mientras que en un estudio previo, en 1980, se registraron alrededor de 300.000.

Es decir; en 15 años hubo una disminución de más de 20.000 hablantes, evidenciando los efectos nocivos de la aculturación.

La castellanización de los pueblos indígenas: los idiomas indígenas se han perdido también por un proceso en el que se les sustrae, es decir; se les  obliga a  renunciar a su lengua materna para adoptar el idioma castellano.

Esto en un pasado se hizo intencionalmente, pero hoy en día es consecuencia de la urbanización de sus territorios étnicos, y de la migración masiva de los Otomíes hacia los centros urbanos en busca de nuevas oportunidades.

Es por esto que la educación de los indígenas en el idioma español ha sido desacreditada en múltiples ocasiones por los especialistas, ya que también significan la pérdida del idioma otomí, así como otros idiomas autóctonos mexicanos.