Otomies

Los Otomíes

Los grupos indígenas más relevantes de la actualidad son los que se encuentran en América. Conoce esta intersante etnia indigena de Mexico conocida como los otomies.

Uno de los factores que hacen a esas culturas tan populares alrededor del mundo es lo llamativo de sus costumbres y sus tradiciones, además que muchas aún se encuentran vigentes.

De la misma manera, se comprenderá que países como México y otros latinoamericanos han tenido a lo largo de toda su historia una gran cantidad de grupos étnicos, los cuales forman una cultura fuerte y las tradiciones como se conocen hoy en día en cada territorio.

Posteriormente se debe de comentar que estos son los ancestros, por ende es importante conocer la historia de cada uno de ellos para poder entender el presente y de la misma forma comprender lo que somos como cultura y seres humanos.

Inicio de la civilización Otomí

La historia de las comunidades Otomí inicia como una población india autóctona de origen Estadounidense que vive en la meseta central de México.

Los pueblos otomíes son hablantes de varios idiomas estrechamente relacionados, todos llamados otomíes. David Charles Wright Carr, define que existen 4 idiomas o lenguas de origen otomí.

Ixtenco Otomí, denominado también como Tlaxcala Otomí, es uno de los 4 idiomas conocidos de origen American Native se suele hablar  en la ciudad de San Juan Bautista Ixtenco ubicado en las cercanías de Tlaxcala, México.

Otra de estos idiomas es nombrado Pame, poco usado pero aun persistente en la actualidad en ciertos pueblos Otomí.

Un gran número de otomíes modernos hecho avances recientes y ya no hablan el idioma otomí, sino que continúan considerándose a sí mismos otomíes. Todos los pueblos otomíes poseen una cultura similar aunque su lengua étnica se distinta.

Uno de sus nuevos dialectos es el English, el cual forma parte principal de su desarrollo en la lingüística y el acceso a la información, más notables estos avances en el año 2018.

Gran parte de los otomíes se establecieron firmemente en los valles de Toluca, Tula y México antes de las primeras invasiones nahua.

Su estilo de vida era mayormente sedentario y vivían en convivencia pacífica con los olmecas; y otros pueblos de la región.

Los primeros grupos nahuas que llegaron fueron los toltecas que se establecieron por la fuerza hacia el año 800, fundando la ciudad de Tula occidental.

¿Quiénes fueron los Otomíes?

Se pueden referir a ellos como el pueblo otomí, de la misma manera se debe de decir que este fue un grupo indígena que se localizó en el centro de México.

Otro aspecto importante es que su lengua era la otomangueana, la cual se implementó en otros pueblos indígenas también.

Un dato relevante es que la existencia de este pueblo aún perdura en la actualidad, sin embargo, ahora se localizan de forma discontinua que tiene una extensión que empieza desde el norte de Guanajuato hasta llegar al oriente de Michoacán y el suroeste de Tlaxcala.

Aunque, igualmente se encuentra una gran cantidad de población el territorio de Hidalgo y Querétaro.

Según algunas investigaciones esta población se encontraba constituida más de 646 mil personas en el año del 2000, lo cual le daba el quinto puesto en los pueblos indígenas más numerosos del país.

Los otomíes no poseían una lengua fluida, es decir, nada más la mitad de ellos hablaban otomí.

Además, que la misma tiene una diversidad muy grande dentro de los grupos de esta cultura, ya que la variación de la misma se ha visto reflejada por varios factores.

Una de las características que tiene este grupo es que ellos mismos se hacen llamar “numerosos”, dando a entender que para comunicarse entre personas de grupos distintos pero de la misma cultura es dificultoso por sus variantes en el habla.

Cabe destacar que, el significado de su nombre tan particular en español tiene una traducción de “quien camina con flechas”, agregando consigo que este idioma tiene un origen de la lengua náhuatl.

Cultura de los Otomies

Principalmente, una de las actividades que se enfoca este pueblo es el oficio de tejer, que no simplemente se queda como un oficio, sino que muchas veces lo usan de forma comercial para poder tener algún ingreso.

Además, que es una buena manera de dar a conocer su talento y cultura. También con lo que respecta a las obra so trabajas en materiales como la arcilla, cerámica y piedra se han visto reflejados de forma impecable en este pueblo.

Sin embargo, no se ha llegado a avanzar en estas áreas como otras culturas étnicas del país.

Costumbres de los Otomies

Una de las tradiciones más fuertes que poseen entre ellos es el llamado “moshte”, el cual quiere decir ayuda en la época de cosecha, también se ve relacionada con alguna especie de festejo o un velorio, agregando que los trueques son comunes.

Como en la mayoría del país, la celebración del día de los muertos se hace de la forma tradicional, se enfocan en sus antepasados en donde los honran colocando un altar mientras le colocan ofrendas junto con sus fotos.

Cuando se trata de los muertos que eran pequeños, las ofrendas tienden a hacer dulces y entre ese tipo de cosas, pero cuando se trata de muertos adultos, se le colocan cosas como licor, frutas, entre muchas más cosas.

De la misma manera se tiene que sus tradiciones son bastante comunes, pero entre ellas están muchos tipos de danzas, las cuales son:

  1. La danza Santiagos.
  2. Acatlaxquis
  3. Matachines
  4. Moros
  5. Negritos

Aunque se tiene que decir que seguramente la más empleada por los otomíes es la danza de los Acatlaxquis, la cual se basa en que algunos grupos de hombres que llevan consigo cañas y carrizos como una especie de flauta, bailan para celebrar a los santos patronos de la población.

Una de las características más atrayentes o peculiar de ellos es que la familia del novio es quien pide la mano de la novia a los padres de la misma.

Por ende, cuando el arreglo ha tenido éxito se puede entender que se hace una gran ceremonia de unión y festejo.

Los consejos del padrino de la boda son comunes en este tipo de evento, posteriormente los padres son los principales consejeros en la boda.

En donde sus palabras se hacen públicas ante todos los presentes, el cual normalmente puede ir todo el pueblo.

Los otomíes tienen también como característica que si los padres de la pareja no llegan a estar de acuerdo con el objetivo del casamiento, puede haber el robo de la novia.

La cual se basa en que la pareja en cuestión se fuga y entonces al regresar al pueblo y estar las cosas calmadas todo quedaría de esa forma.

La vestimenta de los Otomies

Se debe comentar que la vestimenta de ellos se basa en tener el cuerpo cubierto y este es un dato importante de resaltar.

Debido a que varios pueblos indígenas no tienen alguna especie de tabú con la desnudez y no poseen vestimenta específica dentro de su cultura.

Por consiguiente, cuando se trata de los jóvenes otomíes su ropa o vestimenta es bastante causal y sencilla, mayormente es ropa que ellos mismo realizan.

Para los hombres adultos se caracteriza por tener guarache de hule, junto con los famosos sombreros y jorongo.

Sin embargo, en el caso de las mujeres mayores se debe usar blusas que son bordadas por ellas mismas, fajas, rebozo y también el guarache de hule.

Así que se queda en evidencia que esta es una cultura bastante sencilla, llamativa y que  tienen sus tradiciones intactas aun con el paso del tiempo.

Inicio de la civilización Otomí

La historia de las comunidades Otomí inicia como una población india autóctona de origen Estadounidense que vive en la meseta central de México.

Los pueblos otomíes son hablantes de varios idiomas estrechamente relacionados, todos llamados otomíes. David Charles Wright Carr, define que existen 4 idiomas o lenguas de origen otomí.

Ixtenco Otomí, denominado también como Tlaxcala Otomí, es uno de los 4 idiomas conocidos de origen American Native se suele hablar  en la ciudad de San Juan Bautista Ixtenco ubicado en las cercanías de Tlaxcala, México.

Otra de estos idiomas es nombrado Pame, poco usado pero aun persistente en la actualidad en ciertos pueblos Otomí.

Un gran número de otomíes modernos hecho avances recientes y ya no hablan el idioma otomí, sino que continúan considerándose a sí mismos otomíes. Todos los pueblos otomíes poseen una cultura similar aunque su lengua étnica se distinta.

Uno de sus nuevos dialectos es el English, el cual forma parte principal de su desarrollo en la lingüística y el acceso a la información, más notables estos avances en el año 2018.

Gran parte de los otomíes se establecieron firmemente en los valles de Toluca, Tula y México antes de las primeras invasiones nahua.

Su estilo de vida era mayormente sedentario y vivían en convivencia pacífica con los olmecas; y otros pueblos de la región.

Los primeros grupos nahuas que llegaron fueron los toltecas que se establecieron por la fuerza hacia el año 800, fundando la ciudad de Tula occidental.

Migración de los Otomíes y la caída de Tula

En el siglo XII, el pueblo cazador (generalmente conocido como Chichimeca) invadió las tierras altas; destruyendo la capital tolteca de Tula alrededor del año 1200 d.C

Acerca del término Mazahua ‘’gente del venado’’ eran aquellas poblaciones de Otomíes que emigraban en el perdió post-clásico. Conformaron un pueblo en el Progreso de San Felipe, pueblo conocido también como Mazahua.

Después de la caída de Tula, los otomíes se establecieron en Xillotepec y Chiapan en el Valle de Toluca. En 1220 de acuerdo a datos encontrados durante excursiones antropológicas se mudaron al este y fundaron la ciudad-estado de Xaltocan al norte del Valle de México.

En 1395 la conquista de su territorio fue impuesta por los tepanecas. A partir de entonces, muchos otomíes emigraron al noreste y al este, estableciéndose en los estados de Michoacán, Querétaro y Guanajuato.

Al igual que las provincias de Meztitlán, Tutotepec, Cempoala y Tlaxcala, sitio donde habitaban de manera dispersa pueblos originarios de los maya.

Bajo el dominio azteca, los otomíes se convirtieron en tributarios. Los aztecas no interfirieron mucho en los asuntos del Valle de Mezquital porque era desértico e improductivo y por lo tanto de poco interés para ellos.

Cuando llegó el imperio español, los otomíes del Mezquital se aliaron con ellos, previendo la posibilidad de liberarse del dominio azteca.

Aquellos pueblos que habitaban en Toluca, eran denominados como Matlatzinca, Además fueron colonizadores de una gran ciudad conocida como el grande San Miguel.

En San Luis Potosí, cerca de 35 familias fueron llevadas de manera obligada a ocupar la periferia de este estado.

Intervención de los Otomíes

En el período colonial, los otomíes desempeñaron un papel intermediario entre los españoles y las tribus nómadas del norte, evitando así graves conflictos y confrontaciones, especialmente durante los siglos XVI y XVN.

A comienzos del siglo XVIII, la minería de plata indujo a los españoles a colonizar el área y comenzar ataques frontales y guerras abiertas contra los chichimecas, una guerra que se convirtió en una de exterminio.

Los otomíes fueron obligados varios cambios entre los cuales consistían en  trabajar en las minas y muchos huyeron hacia las zonas más áridas.

Aunque no pudieron liberarse de la servidumbre bajo la encomienda (sistema de tributos laborales).

El Otomí Mezquital se benefició del hecho de que no era una zona rica y por lo tanto, no atraía a un gran número de migrantes blancos; La baja densidad de población permitió que los otomíes tuvieran extensas propiedades.

Los otomíes estuvieron involucrados en los conflictos armados del siglo XIX, esta guerra era la conocida como la guerra de independencia mexicana.

Sin embargo, la independencia no mejoró su condición económica ni política en general a nivel nacional.

Las grandes haciendas se dividieron en pequeñas propiedades que se convirtieron en propiedad de criollos y mestizos, pero los grupos indígenas siguieron siendo trabajadores.

Como resultado del contenido de la reforma agraria de la década de 1930, los otomíes del Valle de Mezquital recibieron tierras de muy mala calidad y baja productividad, en forma de ejidos.

Economía Otomí

Su subsistencia se basa en la ganadería y el cultivo; Los cultivos básicos son el maíz, los frijoles y la calabaza.

Los de campos se borran mediante métodos clásicos de corte y quema y ​​la siembra se realiza con un coa, una especie de combinación de azada y palo de excavación.

Los menos conservadores otomí también siembran cultivos comerciales como el trigo y la cebada, que se cultivan utilizando arados y bueyes.

El maguey (planta del siglo mexicano) también se cultiva para una variedad de usos.

Las ovejas, cabras, pollos, pavos y cerdos son los animales criados con mayor frecuencia.

Otro fuerte importante ha sido la navegación de los ríos y caudales principales, donde obtienen acceso al mercado pesquero y alimentos suficientes. Convirtiéndose la pesca en una actividad cultural.

Tipos de vivienda y confección de manualidades

Todas las viviendas varían en composición y versión, desde la aldea central concentrada con tierras de cultivo circundantes.

Hasta el tipo disperso en el que cada familia vive en sus tierras y solo se congregan edificios públicos.

Las manualidades incluyen hilado, tejido, alfarería, cestería y fabricación de cuerdas.

Vestimenta y religión

Sus estilos de vestir son variantes y van desde completamente tradicionales hasta completamente modernos.

La vestimenta común en las áreas conservadoras consiste en camisa y pantalones de algodón blanco, sarape, sandalias y gorro para hombres

Mientras que la falda larga tubular, blusa de algodón bordada y rebozo o capa (quechquemitl) son para las mujeres.

Las instituciones de parentesco ritual, basadas en una relación de padrinos entre los adultos de una familia y un hijo de otra, es una costumbre central y esencialmente universal.

Existen vínculos estrechos entre los padres y los padrinos de un niño, y una serie de obligaciones rituales entre ellos.

Los otomíes son católicos romanos y aunque existen ciertas identificaciones entre las figuras cristianas y los dioses pre-cristianos.

Los principales rituales religiosos, mitos y ceremonias son básicamente cristianos.

La vida entre los Otomíes

Según estimaciones del gobierno mexicano, hay alrededor de 42,000 otomíes que viven alrededor de las montañas de la Sierra denominada Madre, considerada como una de las más grandes de todo el complejo.

Principalmente en el estado mexicano de Hidalgo, aunque también en poblaciones más pequeñas de Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Puebla y Veracruz. .

La mayoría de las comunidades sobreviven mediante la agricultura de subsistencia o el cultivo de cultivos para el propio consumo de una familia.

Pero el suelo rocoso también requiere que muchos hombres Otomí trabajan en ciudades durante parte del año para así poder sustentar a sus familias.

Sus principales cultivos son maíz, frijoles y chiles, mientras que algunas familias también cultivan café y caña de azúcar para vender en los mercados.

Expansion del pueblo Otomí

Según los arqueólogos, los otomíes fueron los pobladores originales de las tierras altas de México, llegando en 8.000 a.

Durante los primeros 3.000 años de su asentamiento en el área, se creía que solo una persona hablaba un solo idioma.

Sin embargo, a medida que desarrollaron la agricultura y mejoraron sus habilidades, comenzaron a expandir su territorio.

Los grupos más distantes interactuaron cada vez menos, creando una diversidad de personas otomíes, cada una con su propia versión dialectal del idioma otomí que una vez compartieron.

De hecho, la diversidad de estos grupos hizo muy difícil, hasta hace poco, que los arqueólogos reconstruyen el hecho de que los otomí eran los creadores de grandes ciudades antiguas como Teotihuacán.

Idioma Otomí

El idioma otomí tiene al menos diez dialectos diferentes entre sus diversos oradores.

Los más comunes son el dialecto de Texcatepec, que se encuentra en las montañas de Veracruz.

El dialecto de Huehuete, hablado en Hidalgo y Veracruz; y el dialecto de Tenango, hablado en partes de Hidalgo.

De los diversos dialectos, algunos son tan diferentes entre sí que los hablantes apenas pueden entenderse entre sí, lo que desató el debate sobre si se han desarrollado en dos idiomas completamente diferentes.

Donde los dialectos se superponen más es en términos agrícolas, prestando apoyo a la idea de que desarrollaron la agricultura antes de expandir su territorio.

El Náhuatl, es una lengua conocida de tipo macro lengua originaria del siglo V y hablada por la mayor parte los Otomíes.

Textiles Otomíes

Un área de dominio artístico entre los otomíes, particularmente reconocida entre los oradores de Tenango en Hidalgo, es su vestimenta intrincadamente bordada con otras formas únicas, temas y colores brillantes.

Estos estilos están inspirados en pinturas rupestres que se encuentran en la meseta mexicana y se cree que están relacionados con otros antiguos mitos y rituales otomíes.

Luego, una severa sequía amenazó a las muchas aldeas de Hidalgo, obligando a los otomíes a intentar todo lo posible para ganar dinero para la comida.

Si bien muchos hombres se convirtieron en trabajadores asalariados, las mujeres comenzaron a vender parte de su tela bordada, que se hizo extremadamente popular, extendiéndose en una amplia sección más allá de México.

El centro principal de su economía, evoluciona tan rápido como sus lenguas étnicas. Es importante tener en cuenta que el lugar donde habitaban los Otomíes contribuyó mucho.

Si deseas consultar mayor información te sugerimos leer en Wikipedia o Wikimedia, para profundizar más sobre la historia de los Otomíes y su sorprendente civilización.

Artículos: